Translate

viernes, 27 de septiembre de 2013

Enfrentar el matoneo o bullying


No es sólo asunto de niños o adolescentes, aunque ellos sean particularmente vulnerables. El “matoneo” o “bullying” es una práctica que existe de mucho tiempo atrás y de la que muchas personas hemos sido víctimas. La diferencia es que actualmente no sólo se ha extendido, sino que adquirió una cierta aprobación social entre ciertos grupos y ha llegado a unos niveles verdaderamente preocupantes. Y las redes sociales se han convertido en un escenario que refleja crudamente esta realidad social, principalmente entre los más jóvenes.

Se da en las escuelas y lo sufren los muchachos, pero también los maestros. Se da en los sitios de trabajo entre compañeros, o entre empleados y jefes. A veces también ocurre en clubes, entre grupos de amigos, incluso en la calle.

¿Qué hacer entonces cuando aparece uno de estos “matones” con su seguidilla de abusos sin tregua?

¿De qué va el “matón”?


El “matón” es básicamente una persona cobarde. Casi nunca actúa solo, sino que se ampara en el poder de un grupo en el que probablemente solo una o dos personas tienen liderazgo mientras que los demás actúan como áulicos. Buscan una característica en sus víctimas: que no sepan defenderse y se muestren vulnerables a su acción.

El matón deriva su satisfacción de generar angustia y sentimientos de indefensión en las personas, porque de esta manera exorciza el miedo de ser él mismo objeto de abuso. El mecanismo inconsciente opera así: abusa porque teme ser abusado o quiere terminar con un abuso del que ha sido víctima.

Generalmente tiene un pasado cargado de maltrato y vive una realidad despojada de afecto y comprensión en su entorno. Recuerda que el maltrato comprende tanto acciones de agresión física o emocional contra alguien, como también medidas de sobreprotección que anulan a un sujeto. El matón puede ser el clásico “niño de mamá” a quien le complacen cualquier capricho solamente por deshacerse de él. En el fondo es alguien con una gran necesidad de ayuda.

No confundas un “gruñón” con un “matón”. El primero puede ser alguien de mal humor o agresivo en sus reacciones, pero actúa solo y únicamente en función de reaccionar a algún estímulo; no emprende acciones persecutorias. El matón en cambio acosa sin motivo aparente.

Enfrentar a los matones. No hay otro camino 


En esto no hay matices: a los matones hay que enfrentarlos. No hay otro camino. Enfrentarlos significa denunciarlos, reprobarlos y defenderse de ellos. Y esa es la paradoja, porque precisamente eligen como víctimas del bullying a las personas que muestren menos habilidades para ponerlos en su sitio.

Debes tener en cuenta que el “matón” sólo actúa si ve que las circunstancias son aptas para ello. Así que lo primero que debe existir es un conjunto de medidas preventivas. Es responsabilidad de todos promover valores de tolerancia, respeto y solidaridad en donde estemos. Nunca participes de la burla o de la victimización de otros así pienses que “no es grave”, sino una broma sin importancia. Si lo haces, alimentas la cultura del matoneo de la que tú mismo o alguien muy querido pueden ser víctimas más adelante.

Si te sientes perseguido o acosado por uno de estos grupos, no temas denunciar. Sabes que te dirán “llorón” o “delator”, pero esa acusación es una simple táctica para mantener el abuso. Debes encontrar el valor dentro de ti mismo para exponer tu queja de una manera coherente y con la mayor contundencia posible. Si no te sientes capaz de eso, pide ayuda. Pero nunca, NUNCA, te quedes callado.

En el momento en que tú u otra persona estén siendo víctimas de alguna forma de matoneo, procura tomar la mayor cantidad de datos posibles. Fecha, hora, lugar y todo aquello que te pueda servir eventualmente como prueba.

Si eres padre o madre, presta atención al ensimismamiento o tristeza en tus hijos. Si ves que no tiene muchos amigos y de alguna manera teme el contacto con sus pares, puede estar siendo víctima de matoneo. Ayúdale a enfrentar el problema con afecto y firmeza, sin dudarlo. - See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/enfrentar-el-matoneo-o-bullying#sthash.XkrKW8Fl.dpuf

http://lamenteesmaravillosa.com/enfrentar-el-matoneo-o-bullying

Cómo enseñar la tolerancia en los niños

Cómo enseñar la tolerancia en los niños

Diseño Liliana Lois

Tolerancia significa respetar y aprender de otras personas, valorar las diferencias, tender un puente entre las brechas culturales, rechazar los estereotipos injustos, descubrir afinidades y crear nuevos lazos. Tolerancia, en muchos sentidos, es lo opuesto a prejuicio.

Pero ¿la tolerancia significa que se deben aceptar todas las conductas? Por supuesto que no. Las conductas que no respetan o que hieren a otros; como por ejemplo, ser malo o acosar a alguien, o las conductas que rompen las reglas sociales, como robar, no deben tolerarse. La tolerancia se trata de aceptar a las personas tal como son, no las malas conductas.

Podríamos pensar en la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona...

 
¿Cómo pueden enseñar los padres a tolerar? 
   
 - Observe sus propias actitudes. Los padres que desean ayudar a sus hijos a valorar la diversidad quizá sean susceptibles a los estereotipos culturales que aprendieron y hacen un esfuerzo por corregirlos.
 Demuestre una actitud de respeto hacia otras personas.

   - Recuerde que los niños están siempre atentos. Sea consciente de la manera en la que habla acerca de otras personas que son diferentes a usted. No haga bromas que perpetúen estereotipos. A pesar de que algunas de estas bromas quizá parezcan inofensivas, en realidad pueden ir en contra de la tolerancia y el respeto.

    -Seleccione libros, juguetes, música, manualidades o videos con suma cautela. Tenga en cuenta el poderoso efecto que tienen los medios y la cultura popular a la hora de moldear las actitudes.

  -  Señale y hable acerca de los estereotipos injustos que se muestran en los medios.

  -  Responda a las preguntas de los niños acerca de las diferencias de manera honesta y respetuosa. Esto les enseña que es aceptable observar y analizar las diferencias, siempre que se haga con respeto.

   - Reconozca y respete las diferencias de su propia familia. Demuestre aceptación de las capacidades, los intereses y los estilos diferentes de sus hijos. Valore la singularidad de cada miembro de su familia.

   - Recuerde que tolerancia no significa tolerar las conductas inaceptables. Significa que todos merecen un trato respetuoso y que ellos también deben tratar a otros con respeto.

   - Ayude a sus hijos a sentirse bien con ellos mismos. Los niños que se sienten mal con sigo mismos generalmente tratan mal a los demás. Los niños con autoestima alta se valoran y se respetan, y suelen tratar a otras personas con respeto. Ayude a su hijo a sentirse aceptado, respetado y valorado.

   - Dé a los niños la oportunidad de trabajar y jugar con otros que sean diferentes a ellos. Al escoger una escuela, un campamento o establecimientos para el cuidado de niños para su hijo, busque uno donde haya mucha diversidad.

    -Aprendan juntos sobre las celebraciones religiosas y los días festivos que no son parte de su propia tradición.

Cuando los padres fomentan la tolerancia en sus hijos, hablan acerca de sus valores y dan un ejemplo de las conductas que desean ver en ellos por medio del trato amable para con los demás, sus hijos seguirán sus pasos.


 ¿Cómo pueden enseñar los maestros a tolerar?

- La tolerancia se puede trabajar desde la infancia mediante el modelo y la actitud que el educador ofrece en el día a día.

- Las acciones educativas estarán dirigidas a la promoción del conocimiento sobre lo que tenemos en común con cualquier otra persona y sobre el modelo que damos de aceptación y respeto ante la diversidad.

-La educación para la tolerancia debe de tener en cuenta el respeto a la dignidad de la persona, desarrollar la cultura de la solidaridad y el compromiso; exponer que la diversidad es complementariedad y "no conflicto".

-Ofrecer a los niños un modelo de relación en donde se pueda ver de forma natural la integración de niños de otras razas, de niños con necesidades educativas especiales; el trato igualitario en las oportunidades de formas de desarrollo y "estar en la vida" de niños y niñas, la integración en actividades dentro de la escuela de las distintas generaciones familiares, padres y abuelos; el conocimiento de otras costumbres procedentes de diferentes culturas, etc...

Un cuento para reflexionar 
 Nariz de serpiente 
 Carmelo Salmerón

 

El desconocimiento lleva a juzgar mal a los demás, sobre todo si sólo se tienen en cuenta
las apariencias. Éste es el tema inicial del libro.
Solamente la observación de la actuación y la manera de relacionarse, además de las preguntas
adecuadas, servirán para valorar justamente a quienes no conocemos.
Lo importante es el interior, que es donde se halla la verdadera personalidad.

Encontrarán una  guía de actividades para trabajar con el cuento en el siguiente enlace:http://www.planlectorleeresvivir.com/pdf


Fuentes consultadas para esta entrada:

Otros recursos de interés

El origen del festejo y fábula para reflexionar:

jueves, 26 de septiembre de 2013

Arranca con el inicio del curso escolar la formación en coeducación del IAM

Arranca con el inicio del curso escolar la formación en coeducación del Instituto Andaluz de la Mujer




El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), adscrito a la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, pondrá en marcha este otoño, en el marco del nuevo curso lectivo, una nueva edición de sus programas de coeducación dirigidos a la comunidad educativa, con el objetivo de fomentar la igualdad y prevenir la violencia de género desde edades tempranas, a través de la formación de profesorado, alumnado y familias.

De este modo, en el mes de octubre arrancará de nuevo el programa Construyendo Igualdad, una iniciativa del IAM y la Consejería de Educación que promueve las competencias necesarias para incorporar la igualdad de género en la formación que imparte el profesorado y otras personas que trabajan en el ámbito educativo, así como en el personal de los centros municipales del IAM. El programa, que se desarrolla a través de jornadas formativas en las ocho provincias andaluzas, ha logrado cualificar en sus cinco ediciones anteriores a más de 4.500 profesionales de la educación.

La iniciativa se enmarca en el conjunto de actuaciones que la Junta de Andalucía lleva a cabo en materia educativa para promover la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida y prevenir la violencia, contempladas todas ellas en el I Plan Estratégico para la Igualdad en Andalucía 2010-2013. Junto a ello, se desarrollarán otras iniciativas coeducativas como la formación de Ampas; la organización de jornadas divulgativas y la distribución de recursos y materiales formativos para la concienciación del alumnado; las campañas del 8 de marzo y del 25 de noviembre; las campañas anuales sobre el juego y el juguete no sexista y los programas y actuaciones que desarrollaba la Junta en colaboración con el Gobierno central, entre otras.

Andalucía es además pionera en el ámbito de la coeducación, al ser la única comunidad autónoma que tiene en cada centro educativo una persona Coordinadora de Coeducación, y otra experta en la materia incorporada en los Consejos Escolares. Junto a ello, la comunidad andaluza es la única en la que existe la materia optativa en Educación Secundaria "Cambios Sociales y Género", de oferta obligatoria,  en 1º 2º y 3º de ESO.

El IAM insiste en “no bajar la guardia”, ya que “en la juventud aún perdura la vinculación entre sentimientos y sumisión y entre poder y masculinidad, así como ciertos roles femeninos del modelo androcéntrico”. Así lo reflejan los datos del estudio Detecta del IAM, según el cual el 56,7% de las personas adolescentes andaluzas de entre 14 y 16 años no reconocen los signos de violencia de género, y hasta un 60% está de acuerdo o muy de acuerdo con que en la pareja, lo normal es que el hombre proteja a la mujer.